Cómo lidiar con tus suegros maleducados

A nadie le gusta lidiar con los suegros si son insensibles, entrometidos y directamente maleducados. Tu suegra se queja de cómo llevas el pelo o tu suegro se queja en general. Desgraciadamente, tendrás que adaptarte a los suegros maleducados. Porque, te guste o no, no sólo te casaste con tu marido, sino que te casaste con toda su familia.

Al tratar con tus suegros, la mayoría de las veces vas a tener que sonreír y aguantar, por mucho que quieras ponerla en su sitio, ese no es tu lugar.

No muerdas el anzuelo

Pongamos un pequeño ejemplo. Te vas a casa a pasar las vacaciones. Lo primero que hace la querida mamá cuando entras por la puerta es rozarte y besar a su niño. Sus comentarios pasivo-agresivos «Estás muy delgado» o «¿No te da de comer tu mujer?» te ponen nervioso. Un pequeño secreto, ella está tratando de obtener una reacción de ti. Nada le gustaría más que le devolvieras un comentario sarcástico o que te pusieras en plan cariñoso con ella. Porque adivina qué, ella no va a ser la que quede mal en ese escenario. Lo mejor que puedes hacer es matarla con amabilidad. Hazle un cumplido sobre algo, y trata de hacerlo en serio. Si conviertes todo en una enorme batalla, tu vida, al igual que la de tu marido, será poco menos que miserable.

Ten paciencia y mantén la calma

Así que llevas unas horas en su casa y los comentarios y desplantes no dejan de sucederse. Tus nervios se están agotando y tu paciencia también. Respira hondo porque ahora no es el momento de pelearte con ella, sobre todo cuando están entrando todos los familiares. Sé respetuoso con su casa, pero al mismo tiempo hazle saber que tampoco vas a dejarte pisotear. Intenta por todos los medios tranquilizarla hasta que puedas hablar con ella. Ve a ayudarla en la cocina. Esto puede ser un desastre, pero recuerda que vas a tener tu oportunidad de hablar con ella.

Mantén el conflicto entre ella y tú

A estas alturas ya deberías haber tenido una discusión con tu marido. Recuerda que se trata de su madre, respeta eso. Te gustaría que él menospreciara y hablara mal de tu madre o de tu padre? Una buena sugerencia sería pedirle su opinión sobre cómo tratarla, al fin y al cabo, nadie sabe cómo tratar a su madre mejor que él.

Mientras se lo pides, no le pongas en la tesitura de sentirse obligado a elegir un bando. Esto es injusto para él e injusto que tú se lo hagas. Esa es su madre y tú eres su mujer, ningún hombre debería tener que elegir entre dos de las mujeres más importantes de su vida. Esto podría acabar abriendo una enorme brecha entre los dos. No, mantén los problemas que tengáis entre los dos.

Ahora es el momento de decir lo que piensas

Así que la cena ha terminado, te has sentado durante todo el asunto, con pavo seco y todo. Todo el mundo se ha ido, así que ahora es el momento de acercarse a ella. Llévala a un lado, los dos solos, sin nadie más alrededor. Tal vez, ir a la cocina para un vaso de vino o té helado. Sé sincero y honesto, pero sobre todo no te pongas a la defensiva. Si te pones a la defensiva al iniciar la conversación, ésta empezará y terminará muy mal. Puedes enfocarla con algo como… «Me gustaría hablar contigo sobre algo que me ha estado molestando». Si estás calmado y enfocas el tema de una manera que no sea atacante, hay una muy buena probabilidad de que los temas se puedan resolver muy fácilmente.

No endulces cuando le digas cuál es tu problema, sin embargo, no seas irrespetuoso. Si eres sincero y honesto desde el principio, ella apreciará tu franqueza. Si tratas de engañarla, es probable que lo vea y te llame la atención. Dile lo mucho que quieres a su hijo y que te tomaste tus votos muy en serio. Tú eres la otra mujer que se llevó a su bebé.

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